HOTEL CONVENTO LA MAGDALENA

Este va a ser uno de los post más fáciles de hacer.Las fotos lo dicen todo. Según la web www.hotellamagdalena.com  el hotel “destaca por saber combinar la majestuosidad y elegancia del histórico edificio del siglo XVI con servicios de última generación diseñados para el confort.”

Esther y Miguel decidieron hacer la ceremonia y la celebración en el Hotel Convento la Magdalena y la verdad es que no sabe uno qué espacio es más impresionante.

Para la ceremonia habilitaron un patio porticado con  pisos. Daba la sensación de habernos trasladado a un corral de comedias del Siglo de Oro donde se iba a representar una bellísima historia de amor con un final muy, muy feliz.

La luz era un regalo para conseguir unos tonos de piel llenos de luminosidad.

El cocktail se realizó en la explanada de entrada bajo una fachada más que majestuosa y un servicio más que atento.

Como no me puedo quedar quieto me subí a la ladera de una montaña cercana para tomar unas panorámicas y allí me encontré con un burrito precioso. Ya sé que esto no tiene nada que ver con un post en el que les estoy comentando a unos novios las maravillas del hotel, pero no puedo evitar hacer referencia al burrito: me encantan los burritos y me encanta Platero y Yo.

La celebración se hizo en la antigua capilla. ¡Qué pasada! ¡Cuánta historia y cuántas historias podrían contar esos muros!

Aproveché para subir al coro desde el que hice unas fotos en picado que no solemos tener oportunidad de hacer. Me encanta poder jugar con perspectivas inusuales por el efecto de sorpresa que producen.

Finalmente la fiesta se distribuyó en tres ambientes: uno para la barra libre, otro para el baile y una terraza para poder fumar y relajarte con unas vistas que para qué. Yo no paraba de pensar ¡ Jo, como vivía esta gente! Y encima, y espero que me perdonéis la barbaridad, no todos respetarían el voto de castidad…

En resumen, Historia, elegancia, belleza, buen gusto, un personal con una sincera amabilidad que era de agradecer y un entorno en el que te sientes en otro mundo, en otra época. Paro ya porque hoy me estoy pasando de cursi y pedante.