CINCO RAZONES PARA HACER UN REPORTAJE DE COMUNIÓN

-Ahora ya sabes: sonríe de forma natural pero sin levantar el labio de arriba.

Lo más seguro es que hayáis tenido que leer la frase por lo menos otra vez porque cuesta trabajo encontrarle sentido. No se puede sonreir de forma natural sin levantar el labio de arriba. Los labios se mueven como se tengan que mover, con naturalidad, y así se sonríe de forma natural.

Pero ésta frase es verídica. Se la dijo una madre a un niño de ocho años al que iba a empazar a hacerle un reportaje de comunión. Yo suelo presumir de que soy muy discreto y correcto y nunca me meto donde no me tengo que meter. Pero en éste caso no pude callarme y le dije a la madre, con toda la delicadeza y tacto que pude: -perdona, pero tú has visto qué le has dicho al chiquillo.Es imposible sonreir de forma natural con la limitación que le estás poniendo.

Todo era porque el niño tenía los dientes algo feillos: montados, con alguna que otra mella,ect. De forma que ella quería evitar que se le viera el “defecto”. Le propuse que no se preocupara, que me dejara hacer las fotos a mi estilo, a mi aire. Que sonriera en algunas y en otras no.

Cuando vino finalmente a ver las fotos se quedó bastante satisfecha y no le preocupó que se le vieran las mellas al niño porque su sonrisa, sus expresiones, su cara de satisfacción compensaban con creces cualquier defecto en los dientes. Defectos que por otra parte suelen formar parte de la evolución y el crecimiento de un niño.

Cuento ésta anécdota porque pienso que muchas personas no tienen claro en qué consiste  hacerle un reportaje a un niño o niña cuando va a hacer la comunión. Obviamente las fotos de comunión no tienen el sentido del mero recuerdo del acto religioso que tenía hace décadas.Por eso me gustaría daros cindo razones por las que creo que merece la pena hacerle a tu hijo o hija un reportaje profesional de comunión.

 

-La primera razón, por lo menos en la forma en que realizo yo los reportajes, es que le estás dando a tu hijo o hija un momento de diversión que se sale de lo normal. A mí me llena de satisfacción cuando los padres de un niño me dicen que se lo ha pasado estupéndamente. E incluso muchos, cuando vuelven con sus padres a mi establecimiento, lo primero que hacen es meterse en el estudio y coger todo lo que pillan para jugar: pelotas, muñecos, cazamariposas. Se lo han pasado bien haciendo las fotos y cuando vuelven asocian el estudio con un parque de juegos.

 

-La segunda razón es que se sienten halagados, estimados. Se les está haciendo protagonistas porque van a tener una fiesta, un traje especial, unos fotos especiales. Las niñas lo disfrutan más pero incluso a los niños, aunque protesten, les gusta sentirse protagonistas.

 

-La tercera razón es que hacerle fotos a tus hijos cuesta trabajo, mucho trabajo. Los estudios que más esfuerzo me han supuesto son los que les he hecho a mis hijos. El motivo es que la paciencia que tengo con los niños ajenos no la tengo para los míos. Es más fácil relativamete que un extraño le saque expresiones naturales a un niño  porque a fin de cuentas los fotógrafos somos para ellos esos señores graciosos que les están haciendo bromas, y no el padre o la madre que por la mañana le ha tenido que regañar o castigar por alguna travesura.

 

-La cuarta razón es que, desde mi punto de vista, un reportaje debe tener variedad. Variedad de ambientes, de cosas que utilizas para decorar las fotos, etc… Y la verdad es que incluso a mí a veces me cuesta proporcionar esa variedad.  Si le hacemos las fotos en casa o en un jardín es probable que cuando pase un rato las fotos queden algo repetidas. En un estudio profesional se encuentra esa variedad.Por otra parte los fotógrafos profesionales suelen saber encontrar esos enfoques variados que, por ejemplo, al tío del niño, que hace muy buenas fotos y tiene muy buen equipo, le puede resultar dificultoso. Es la diferencia entre el profesional y el aficionado.

-La quinta  razón es la siguiente: casi todo el mundo suele comentar que cuando pasa la comunión, al poco, las niñas empiezan a dejar de ser niñas y los niños empiezan a dejar de ser niños. Se le pueden hacer fotos de preadolescentes, que también es una época muy bonita. Pero de alguna manera les estamos haciendo las últimas fotos de niños pequeños.No quiero parecer melodramático pero los que ya no tenemos niños sino hombres y mujeres hechos y derechos en casa echamos mucho de menos la etapa de la niñez de nuetros hijos por lo maravillosa que es.

Recuerda: las fotos no son solo los trozos de papel o las imágenes digitalizadas que vas o conservar, sino los recuerdos y sensaciones asociadas a esos momentos.

 

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